lunes, 14 de mayo de 2018

101 km a su paso por Setenil

Toda carrera tiene algo de épica, de batalla contra todos...y contra uno mismo. Toda carrera precisa de héroes, de monstruos, de seres mitológicos y sobrehumanos, de personas capaces de superar el dolor y sobreponerse a la fatiga para alcanzar el objetivo final; llegar a la meta.
Si hay una carrera dotada de un halo  extraordinario de épica y que es capaz de generar esa aureola mística que supera lo meramente deportivo, esa es Los 101 km. ¿Alguien lo duda?
Setenil, cual campo de batalla, es uno de los escenarios de esa épica Salamina, al menos, y eso me figuro, en su vertiente más sobrecogedora y poética, el momento en el que los héroes son aclamados a su paso por la ribera del gozo e intuyen a lo lejos, muy lejos aún, la victoria final.
¿Acaso no envidiaron los atenienses al corredor de Marathon que, adelantándose al grueso de su falange, cayó muerto tras anunciar a los suyos la victoria sobre los persas? Así lo quisieron los dioses, premiando su hazaña y dándole la muerte en ese día tan señalado de la victoria.
Toda carrera tiene algo de viaje, de búsqueda, de encuentro iniciático. El corredor, convertido en Ulises, no recuerda cuándo salió de Itaca, su amada patria. Lejos quedan sus tierras y sus gentes y sin embargo, suya es la senda del abrupto camino, las suaves laderas, el cañón de ese río que horada la piedra: Pago Dulce, la Molinilla, Peña Caída, El Cañuelo...sonoros topónimos de un pueblo donde la química del agua y la caliza se hacen escultura eterna.
"¡Ay Setenil!, romántico y primitivo
lejanas cumbres te rondan,
cristales de duro brillo". (1)
Una nueva familia lo abraza, los compañeros del camino y suyas son ahora estas tierras mitológicas y mágicas; a siete millas de Acinipo, la ciudad de la vid y las espigas, donde    permanecen las huellas de Démeter, Core, Dionisos, allí, entre tajos y encinas, en Septemillium, nací de nuevo.
El corredor no sabe por qué corre. No sabe qué extraño arcano lo mueve a salir de su casa, abandonar la  familia, realizar un esfuerzo sin recompensa. Siete veces nada, siete veces sitiada y siete veces intacta como una doncella, eso cuenta la leyenda, y sin embargo fue ganada. Constancia, quizás sea esa la lógica.
Una carrera, como una batalla, adquiere su leyenda con el sudor y la sangre de los que corren y combaten, pero también por el lugar donde transcurren los hechos. ¿Se imagina alguien los 101 km sin pasar por Setenil de las Bodegas? ¿Se imagina algún corredor una carrera sin el paso por Cabrerizas, Las Jabonerías, Las Cuevas del Sol, calles todas a una margen del Guadalporcun? Porque Setenil es eso, la bendita ribera del gozo que embriaga al corredor...el oasis reparador de fuerzas y ánimos que nos empuja a seguir.
La carrera es épica y épicos son los lugares por los que transcurre; morada de atávicos y crueles dioses donde aún resuenan los ecos de viejas batallas, que siempre disputaron los hombres por estas tierras hondas y femeninas.
El ocre de la piedra rompe el azul del cielo electrico. Piedras estriadas por el eterno besar del río, como el graderío de un circo donde combaten los gladiadores.  Quizás los habitantes de Acinipo se inspiraron en estos tajos y cuevas para crear el suyo a martillo y cincel. ¡Setenil colosal! grandiosa obra de gigantes.
El corredor, ajeno quizás a todo esto de lo que hablamos, empeñado quizás en su Desfiladero de las Termópilas personal, vislumbra en el estupor de su fatiga la magia de los lugares por los que pasa y algo de esa huella primigenia queda en su memoria. Recuerda el poema de Covafis:
"Cuando te encuentres de camino a Itaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos...
Ten siempre en tu mente a Itaca.
La llegada allí es tu destino.
pero no apresures tu viaje en absoluto.
mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico por cuanto ganaste en el camino..."(2)
Al fin y al cabo "La belleza es verdad y la verdad belleza: Nada más es preciso saber en la tierra"(3)
Buena carrera, buen camino.

1.(Ángel Ganivet)
2. (Kostantin Kovafis)
3.(John Kents)

Rafael Vargas Villalón

sábado, 24 de septiembre de 2016

Una visita a la iglesia de Setenil

Visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación de Setenil siempre es un placer, pero si esa visita la haces con personas especializadas, que pueden interpretar una obra de arte y que son capaces de transmitir las sensaciones que le produce la misma, esa visita gana enteros.
Juan, el Director del Museo  Arqueológico de Cádiz es una de esas personas. El Cristo de la Vera Cruz, la Casulla de Isabel La Católica y el resto del tesoro de la Iglesia, la misma Iglesia. No quedó objeto ni rincón sin su análisis ni comentario:
Una iglesia magnífica, dos iglesias en una, la mudéjar y la tardo gótica. Tras la conquista los cristianos construyeron sobre la mezquita una iglesia mudéjar. Luego, más adelante, la Diócesis de Sevilla, quizás para marcar el territorio frente a la de Málaga, pretende la erección de otra iglesia de mayor lustre, toda una iglesia catedralicia.
Se empieza por el ábside, el altar, derruyendo progresivamente la iglesia mudéjar  e ir construyendo la nueva, hasta que por alguna razón se queda hasta el corte que hoy todos vemos en el último tercio, a la altura de los brazos de la cruz. ¿Se acabó el dinero? Quizás, el caso es que Nuestra Iglesia Mayor presenta un aspecto achatado, el propio de un templo inacabado. Si se hubieran concluido las obras nuestra iglesia llegaría hasta la mitad de la Plaza de la Villa.
Iglesia con planta de cruz latina y una sola nave, dos estilos, el mudéjar, con esas pinturas cubiertas de mortero, sincretismo entre diferentes estilos cristianos y el musulmán, un fenómeno exclusivamente hispano, y el tardo gótico, el de un estilo indefinido a medio camino entre dos tiempos; bóveda de crucería con los nervios y la clave,  ventanas ojivales partidas por columnas renacentistas, vidrieras que serían en su día, altura y luz, la búsqueda de Dios a través de la piedra y el cristal, soportados por recias columnas que apuntan ya a los nuevos estilos del renacimiento.
Dos iglesias en una y un sincretismo de estilos y soluciones que la hacen única.  

Nota: como no soy experto en arte y el tema es cuanto menos complejo, esta entrada está abierta a otras interpretaciones diferentes.

lunes, 29 de agosto de 2016

Moros y cristianos en Setenil 2016


Los próximos días 7,8 y 9 de octubre celebramos en Setenil “La Fiesta de Moros y Cristianos”, un evento lúdico,  festivo  y  cultural que pretende rememorar el que sin duda es el episodio histórico más representativo de nuestro pueblo: La Toma de Setenil por los Reyes Católicos en 1484.
Mucho se ha escrito y hablado sobre este lance de la Guerra de Granada en la que Setenil entra con letras de oro en la Historia; sobre el uso de la artillería a gran escala para la toma de la villa, sobre el hospital de campaña conocido como “Hospital de la Reina”, hitos que aparecen en la historia militar como auténticas innovaciones tácticas y tecnológicas, sobre la presencia de los Reyes Católicos en “La Toma”, segura la del Rey Fernando, discutida la de la Reina Isabel, lo del Infante Don Sebastián, sobre el misterio de los cristianos cautivos, en fin, lo que si resulta indudable es la impronta que “La Toma” ha tenido en nuestra historia, como Setenil deja atrás ocho siglos de pasado musulmán para pasar al bando cristiano, y en definitiva al mundo moderno en el que los Reinos Hispánicos se aprestan a dominar el mundo.
“La Toma” viene a representar esto, el fin de una época, donde un mundo nuevo se abre paso frente a otro, el fin del medievo setenileño y la entrada de nuestro pueblo en el occidente cristiano.
En nuestro bagaje cultural y nuestra memoria histórica quedan sin embargo aquello que compartimos durante tantos siglos, unas veces en buena armonía y otras en franca lucha; mestizaje de lenguas y personas, una cultura densa y abigarrada, una música plagada de instrumentos comunes, una literatura, el romancero, con sus amores y querellas, una forma especial de hablar el castellano, la sensualidad y el gusto por la vida y un marcado carácter en definitiva que nos dice hijos de la frontera.
Así pues, Setenileños y visitantes, disfruten los próximos días 6, 7 y 8 de octubre de nuestras Fiestas de Moros y Cristianos y déjense transportar a una época de leyenda que es la  se cuenta en los romances. No pierdan la oportunidad de volver al Setenil del quince, el del Cordi, el Rey Fernando, el  Gran Capitán,  el Marqués de Cádiz y tantos otros, el de las cabalgadas, el de las talas, el de los escaladores, el de los enriscados moros afianzados en El Lizón, el Setenil en definitiva de “Moros y Cristianos”.

domingo, 22 de mayo de 2016

Setenil Romántico III (El Pellejero, un cuento romántico)

Pasamos en esta tarde de domingo una historia publicada en este blog el 18 de febrero de 2013, donde damos cuenta de un relato muy de la época romántica; franceses huyendo por esos montes y acosados por las partidas guerrilleras, desamores y despechos, suicidios por un desamor, la honra...en fin, un relato con todos los componentes románticos. Os dejo con las historias de El Pellejero.

El pellejero

El sueño de la Razón produce monstruos. Goya

Contaba hace años un viejo, que su abuelo le narraba una historia que cuando chico le referían los viejos, de un anciano al que todos llamaban el pellejero. Habitaba este hombre en una casa grande y destartalada en lo que yo pienso que hoy sería la confluencia de La Calle Triana con las Cuevas del Sol. Al parecer, el piso bajo era una planta diáfana a la que se accedía por un portalón de madera tan amplio como para que entrase una carreta. El suelo era una superficie sucia de arena albariza compactada por el continuo transitar de gente.
Contaba este viejo que aún en su niñez emanaban de aquel suelo de albero los efluvios añejos del vino, dando que pensar que aquella estancia en su tiempo sería un almacén de licores o bodega donde se apilarían barriles y pellejos. Vinos y caldos de aquellas cepas milenarias que se criaban antaño en los campos de Setenil y cuyos aromas, densos y pesados, rezumaban eternos como los fantasmas de antiguos parientes.
Sería el pellejero este un bodeguero o tratante de vinos, aunque quizás fuera su oficio el de tonelero o fabricante de odres y pellejos, trabajo auxiliar de lo que a principios del XIX aun sería una industria importante en Setenil.
El caso y es lo que nos trae, que el pellejero este refería una historia de cuando los franceses andaban por estos lugares con lo de la invasión, una historia que a fuerza de pasar de boca en boca resulta hoy más un folletín novelesco de esos que recitaran los ciegos ambulantes, que un suceso que hubiera ocurrido en realidad.
Sería por los años en que las tropas francesas se retiraban de la Serranía después de reiterados reveses militares y políticos. En el escenario de este repliegue estratégico donde el caos y el desorden se apoderan de Ronda y los pueblos limítrofes, eran muchos los que abandonaban la ciudad del Tajo por el temor a las represalias que pudieran tomar contra ellos la multitud exaltada. Eran los afrancesados, burgueses, profesionales libres y aristócratas ilustrados que colaboraron con los invasores, bien por obediencia debida, miedo, ambición o en gran medida por la convicción de que los franceses traerían el progreso y modernidad a aquella España anquilosada en ancestrales creencias que lastraban su futuro.
Huían los destacamentos imperiales por estas sierras buscando quizás la seguridad que le brindaban otras ciudades más grandes, siempre hostigadas por partidas guerrilleras que aprovechaban cualquier descuido para asestar una emboscada entre las breñas y recodos de esta escarpada geografía.
Contaba este viejo que refería aquel pellejero a quien lo quisiera escuchar, que un grupo de soldados franceses a caballo dejó la seguridad de la comitiva que abandonaba Ronda, para desviarse a Setenil. Venía con estos soldados un aristócrata rondeño que por una u otra razón, quizás el pago de una fuerte suma de dinero, los había convencido para que le ayudaran a recuperar a su mujer, que le había abandonado junto con su hijo pequeño y se había refugiado con su amante y familiares en un cortijo de Setenil, y es aquí como digo donde la historia toma tintes de revista romántica, de folletín de aventuras donde una brava e indómita mujer, bellísima por cierto, abandona a su adinerado marido, afrancesado e intelectual además, para huir y caer en brazos de su amante.
El caso es que la prófuga se refugia tras los altos y blancos muros de algún cortijo setenileño, protegida por su querido y hermanos que resistieron a trabucazo limpio el intento de rescate del marido despechado y aquellos soldados imperiales.
Finalmente no lograron su propósito y aterrorizados quizás por la proximidad de las partidas guerrilleras que perseguían a los franceses, optaron por desistir y dejar a esa brava mujer con su amante setenileño.
Termina la novelita con que para no sufrir el mal de los cuernos, el rondeño se descerrajó un tiro en la sien en cualquier recodo de su periplo.
Tiene esta historia de todo; amor, pasión, infidelidad, tiros, la vergüenza para aquellos que habían colaborado con los invasores y la bizarría de aquellos españoles que le habían hecho frente y les habían herido donde más les duele, en la cabeza. Subsiste incluso la rivalidad de Setenil con Ronda, que aún perduraría en el subconsciente popular después de tantas disputas y agravios. Queda además la presencia de ese niño, hijo de un aristócrata de altísima alcurnia y del que seguramente muchos se dirían descendientes décadas después.
Ignoramos los nombres de aquella bella mujer, de su pequeño e inocente hijo, del gallardo amante setenileño y del marido despechado, ignoramos incluso si las gentes y sucesos son reales o inventados, si esta historia no son más que los recuerdos de un viejo que cuando niño la oyó de boca de un anciano que gustaba de impresionar a los zagales. Yo la escuché hace muchos años en el puente de la Calle Ronda, desubicada temporalmente y adornada con toda clase de exageraciones y recreaciones. El anciano que me la contó hablaba además del pellejero como un ser mitológico que muriera centenario, sanador de huesos y recitador de ensalmos, cuyo espíritu morara aquella casa tiempo después de su muerte.
Imaginamos a aquel pellejero de Setenil escuchando cuando niño los romances de ciegos que cantaban estas historias tan del agrado del público en general, como las había adaptado, hecho suyas y finalmente como se las había contado a los niños que todos los días se apilaban en la solana de su puerta para verlo trabajar y oírle contar esta y otras extravagantes anécdotas, porque ¿no se trata de eso? De contar y escuchar, de poblar las imaginaciones de un niño, de crear un universo de seres y sucesos increíbles, de sentarnos alrededor del fuego para recrear fábulas y mitos, palabras y pensamientos, de parir héroes y monstruos, de tratar de entender el mundo en definitiva. Visto de esta manera, que más da que el cuento sea cierto o inventado.

"Cuando la razón dormita, los miedos despiertan, lo atávico se despereza, los temores primitivos nos poséen, las pesadillas plagadas de engendros y fantasmas, de seres imposibles y espectros que vagan errabundos nos invaden sin tregua..."
¡Salud amigos!

Setenil Romántico II (La Constitución de 1812)

Sin duda, uno de los hitos de la historia política de España es la Constitución de Cádiz de 1812, popularmente conocida como La Pepa, desde luego un hecho imprescindible para conocer el convulso siglo XIX en el que desarrolla el movimiento Romántico.
Os paso una entrada publicada en Setenil Rural el 19 de marzo de 2012. 

La Constitución de Cádiz de 1812


Foto: Cortes de Cádiz. Salvador Viniegra (1862-1915)
Hoy, 19 de marzo de 2012 día de San José, se cumplen 200 años de la jura de la Constitución de Cádiz. ¿Alguien no se había enterado? Pues sí, doscientos años hace que, en plena Guerra de la Independencia contra los franceses, se jurara en el Oratorio de San Felipe Neri este hito de la historia de España; ¡la Pepa!
Aunque habría que matizar tanta información con la que nos han bombardeado en los últimos días, lo cierto es que la Constitución de Cádiz es una autentica revolución política que sienta las bases de los futuros modelos liberales en España; Las Cortes representaban a la Nación Española en la que reside la Soberanía Nacional, división de poderes, independencia del poder judicial, sufragio, monarquía parlamentaria, la igualdad de los españoles de "ambos hemisferios" y libertad de prensa son algunos de los principios que se recogen en esta densa norma de 384 artículos.
Quizás la principal virtud de La Pepa reside en su capacidad de aglutinar la extraordinaria heterogeneidad de los diputados de las Cortes, no por ello de la sociedad española en su conjunto; liberales y tradicionalistas, burgueses, nobleza de alcurnia y nobleza de nuevo ingreso, el clero, incluida la representación de la Santa Inquisición, representantes de todos los territorios de la corona, "los españoles de ambos Hemisferios".
"La legislación de las Cortes de Cádiz no sólo representaba un golpe mortal para la estructura social y económica que definía el antiguo régimen. Al romper el orden estamental, preparaba el terreno para que la burguesía liberal asumiera el papel dominante que hasta entonce había correspondido a los antiguos estamentos privilegiados. Ello suponía introducir modelos de carácter esencialmente revolucionario, para los que el país no estaba preparado ni la burguesía, muy débil aún, era capaz de desarrollar con éxito.
La obra de las Cortes de Cádiz marcó los rumbos del liberalismo español del siglo XIX, pero sus ambiciosas reformas tuvieron una plasmación imperfecta y muy lenta, permanentemente obstaculizada por la resistencia de las fuerzas tradicionales y la presión de aquellos sectores sociales (el campesinado sin tierra y el proletariado industrial), que sufrieron las consecuencias negativas del proceso de liberalización"
Historia política y Social Moderna y Contemporánea.
Universidad Nacional de Educación a Distancia. Madrid 2001 (por cierto, aprobé esta signatura con sobresaliente)
Desde luego, aún quedaría mucho tiempo, cerca de un siglo, para que la voz de los desheredados se oiga.
El extraordinario ambiente que se vive durante estos años en la cosmopolita y liberal Tacita de Plata, hace que surjan gran cantidad de publicaciones, gacetillas y periódicos que informan sobre el proceso constituyente y los avatares de la Guerra de la Independencia. Setenil andaría por aquellos entonces con sus guerrillas y su cura Lobo luchando contra el invasor. En El Conciso, un mes escaso después de la proclamación de la Constitución de Cádiz, nuestro pueblo aparece como teatro de operaciones de la guerra:
"Sábado 18 de Abril de 1812. Año V. de la gloriosa lucha del pueblo Español contra la tiranía.
Algeciras 14 de Abril. Las últimas noticias que tenemos del general Ballesteros son, que estaba su cuartel general en Setenil de las Bodegas, (dos leguas de Ronda): la vanguardia en Algodonales, y la primera y tercera división marchaban sobre Osuna. De Gausín y Casares había salido la artillería gruesa para batir el castillo de Zahara. Quedan embarcados en esta bahía en trasportes ingleses 800 quintos, y se esperan otros tantos, que seguirán al depósito de Cádiz. Ha fondeado en Gibraltar una fragata de guerra francesa apresada en el Adriático. Ha pasado el convoy de Malta para Inglaterra, y para Alicante el español, escoltado por el navío de guerra América.
Cádiz 17 de abril. Ha llegado a Gibraltar, entre otros artículos, una gran remesa de fusiles, de los 900 que parece se destinan para España"
¡Todo un cuartel general en Setenil!
Quizás el ejemplo que deberíamos sacar de La Constitución de Cádiz de 1812, es que su nacimiento significa la capacidad de unión de aquellos españoles en un momento tan crítico como era la invasión del país por ejércitos extranjeros, independientemente de su ideología y forma de entender la vida, el proyecto común de una nación que deja atrás sus atávicas y estériles disputas partidistas para salir del atolladero en el que se encontraba.
Por todo eso ¡Salud amigos! y ¿por que no? ¡viva La Pepa!

Foto: Boceto para la jura de la Constitución de Cádiz.1812Juan Manuel Blanes (1830-1901) Fecha 1872

sábado, 21 de mayo de 2016

Setenil Romántico I (El Cura Lobo)

En plena celebración de la Fiesta de los viajeros, arrieros y bandoleros de la Serranía de Ronda, lo que conocemos como Ronda Romántica, reeditamos algunas entradas de Setenil Rural donde se evocan estampas de aquellos finales del XVIII y XIX que tanto marcaron el carácter de nuestra comarca.
La historia de Setenil está llena de hitos y personajes románticos; contrabandistas, bandoleros, guerrilleros, relatos de viajeros que recorrieron nuestros campos y refieren Setenil, pueblo sorprendente y misterioso, un Setenil romántico.

El Cura Lobo: Un Guerrillero en Setenil
Me van a perdonar ustedes pero vamos a dar un salto de siglos en la historia y nos vamos a plantar en los albores del siglo XIX, en plena Guerra de la Independencia, cuando los franceses andaban por estos andurriales metiéndonos la liberté, igualité y fraternité por donde la espalda pierde su casto nombre. ( me recuerda esto a otra guerra mucho más reciente).

Así, dejamos por el momento a ese Setenil recién conquistado que se desparrama fuera de sus murallas, a los hidalgos, sus pleitos y sus archivos pendientes de ser retomados, que la cosa lo merece. La actualidad manda, y la Guerra de la Independencia está muy de moda con el tema de su bicentenario.

Después de varios siglos de humildes y provincianas crónicas, Setenil y su comarca vuelven a asomarse a la historia durante la invasión de España por los franceses, donde nuestros valles y montes sirvieron de escenario a esa estampa tan romántica y nuestra de la guerra de guerrillas contra el invasor. No vamos a tratar en esta entrada de la razón por la cual los ejércitos de Napoleón irrumpieron a saco en España, pero el caso es que este episodio histórico ha sido considerado por no pocos historiadores como el verdadero inicio de una auténtica conciencia nacional española, curiosamente idéntica en toda nuestra geografía, sirviendo como elemento cohesionador el odio al invasor y el amor a nuestras costumbres. Lástima que la proverbial impericia de nuestros gobernantes, con su rey a la cabeza, no hiciera buen uso de esta chispa, y convirtieran entre todos al siglo XIX en el más desastroso de nuestra historia.

El caso es que los franceses plantaron las Águilas Imperiales en la Serranía de Ronda, ocuparon nuestros pueblos y ciudades y aplicaron un férreo control a la vida diaria de los serranos. Sirva de base para nuestro relato el siguiente documento extraído de la publicación BAETICA de la Facultad de Filosofía y Letras de la UMA, titulado Vida Cotidiana en Ronda durante la Ocupación Francesa, ponencia presentada por la Dra. Marion Reder Gadow. Aconsejo su lectura, muy amena por cierto, para conocer como se desarrollaron los acontecimientos relativos a la ocupación y posterior liberación de la Ciudad del Tajo y su serranía, como ocurrieron los hechos, con fechas, nombres y cifras, dando detalles de las cosas más simples.
De la lectura de estas páginas de sacan varias conclusiones ya conocidas por todos:

La Lucha contra los franceses no surge desde ninguna instancia jerárquica en forma de orden o proclama, sino que aparece de forma dispersa en diversos puntos de la geografía nacional, para más adelante confluir bajo un mismo mando. Además, la resistencia no se produce como una situación predeterminada, sino que se va gestando conforme los serranos comprueban en sus carnes los desmanes e injusticias a los que son sometidos.

Pese a la fría acogida que las clases altas ofrecen a los franceses, son las clases populares las que plantan feroz resistencia a los invasores y las que llevan a cabo la mayoría de actos de lucha y heroísmo, pagando así mismo el mayor peaje en la guerra.

Queda claro, que pese a que los focos de lucha se dieron por diferentes puntos y que las principales batallas se desarrollaron en otros lugares, La Serranía de Ronda se convirtió en un auténtico cementerio para las tropas imperiales; ¡Los franceses las pasaron canutas por estas tierras!

A cuento de esto último tenemos el relato de Jean Michel Rocca (178?-1818) “Memories Sur La Guerre Des Francais en Espagne” Londres 1815. (pongo un enlace del mismo original en Inglés). Nos cuenta este hombre como muy cerca de Setenil fué atacado por un grupo de guerrilleros al mando de un cura, y como por pedir confesión le fue perdonada la vida cuando fue herido y hecho prisionero. No serían tan crueles nuestros tatarabuelos como los pintaban. Un extracto de este relato fue publicado en la última revista de Los Blancos.

JEAN MICHEL ROCCA (178?-1818)
EL HOMBRE.
La Guerra de la Independencia, al tiempo que obstaculiza el paso a los visitantes
tradicionales, pone en escena a otro tipo de viajero diferente, al que llamaríamos obligado, que llega
formando parte del ejército invasor y al que la contienda da la oportunidad de narrar los
acontecimientos bélicos a la par que describir el país y las costumbres de sus habitantes.
Entre estos últimos se encuentra Rocca, oficial de húsares de las tropas francesas. Las
heridas recibidas en España le obligaron a abandonar su carrera militar. Se casó en secreto con su compatriota, la escritora Madame de Stael.
SINTESIS DEL RELATO.
Ante todo el joven Rocca es una persona instruida, que habla a la perfección nuestro idioma, y al que sus proyectos de formarse una brillante carrera militar, le han puesto en una situación comprometida, al ser testigo y protagonista a la par de una guerra, como el mismo nos confiesa, “injusta”, y aunque todas, en el fondo, lo sean, él no encuentra otra calificativo más apropiado para, sin comprometerse demasiado, ondenar la desmedida ambición de Napoleón, su jefe y el sueño de incorporar Europa a su futuro imperio.
Por lo pronto, la empresa de doblegar a España no es empresa fácil y las tropas napoleónicas lo están sintiendo en carne propia. Rocca, que había llegado a la Serranía un 19 de marzo de 1809, quince días después de que José Bonaparte abandonara Ronda, es uno más entre los franceses que sufren las iras de los habitantes de los pueblos serranos al paso por sus tierras, y él puede dar buena fe de ello. De hecho, entre escaramuza y escaramuza, entre emboscada y emboscada (y siempre son los gabachos los atrapados, los diezmados), entre sobresalto y sobresalto, cuando tiene un respiro que casi nunca es tal, Rocca toma notas y medita sobre los acontecimientos, siempre cruentos del día. Aquí permanece hasta el 22 de junio y en todo este tiempo ha aprendido una lección que tenazmente han tratado de repetirle por todas partes, en Olvera, en Setenil, en Cañete, en Teba, en Campillos, por toda la agreste Serranía : que estos serranos se han tomado la guerra como una cruzada religiosa en defensa de su patria y de su rey. Para más certeza de sus intenciones, de lo que les espera, las mujeres llevan cintas rojas en el pelo con la leyenda de vencer o morir por España y por Fernando VII, cuando no pintados en sus vestidos la propia imagen del rey y la de los generales españoles que se están destacando en la contienda. Y es que las mujeres se han tomado, también las batallas como suyas, y como espectadoras, sentadas en las rocas más altas, jalean a los hombres para que no se dejen avasallar por el enemigo e incluso participan a veces con una ferocidad inusitada, sin que les tiemble la mano si de rematarlos se trata.
LA OBRA.
MEMOIRES SUR LA GUERRE DES FRANCAIS EN ESPAGNE, Londres, 1815.
Bibliografía:

http://www.colectivoginer.com/htm/viajero.pdf
Memoirs of the War of the French in Spain (Edición Original en Inglés)
Escrito por Rocca, Maria Callcott. Londres 1815


Para el conocimiento de esta época tan convulsa de nuestra historia, los historiadores buscan en los archivos municipales, pese a que el fuego francés se llevó por delante gran parte de ellos, pero como podemos ver abundan tambien las crónicas de viajeros como la que acabamos de leer. Además de Rocca tenemos a otros como el británico Willian Jacob, al oficial imperial Farinelli, el oficial franco-polaco Stanislaw Broekere, Zygmunt Sulima etc. Todos ellos, imbuidos del espíritu romántico de la época, nos hablan en sus escritos de recuerdos de la guerra en la comarca rondeña, apareciendo en no pocos casos mención a Setenil.
Así pues, el 10 de Febrero de 1810 las tropas imperiales hacen su entrada en Ronda para pesar de su población , a cuyos oidos han llegado noticias de los desmanes que la soldadesca comete con la población civil, como ocurrió unos días antes en Málaga, pese a la nula resistencia de la gran ciudad portuaria:
"... a pesar de la indiferencia y pasividad que les dispensaron los rondeños, los soldados franceses mantuvieron una actitud violenta, cometiendo saqueos que provocaron algunos muertos entre la población civil. Victima de esta violencia fué el farmaceútico José Aguilar, que al no entregar la totalidad del dinero..."
Los invasores pronto organizaron la ocupación de la ciudad, cuyo control era imprescindible para dominar toda su comarca. Así, la Jerarquía rondeña, con su nobleza al frente (salvo en contadas y notables excepciones), colaboró bien con su pasividad o bien con su manifiesta adhesión, con las autoridades francesas:
"...también la nobleza rondeña se mostró complaciente con los mandos militares franceses durante los primeros meses de ocupación. Como en otras ciudades de España, la nobleza y la burguesía se sentían más próximas a los franceses, adoptando sus modas y hábitos como un tono de distinción."
Los franceses necesitaban dinero para fortificación de las viejas defensas de la ciudad, así que a alguien se le ocurrió demandárselo no sólo al cabildo rondeño, sino también a otros pueblos de su comarca:
"...que se pida un préstamo de 250.000 reales repartidos: 150.000 a Málaga, 30.000 a Ardales, 30.000 a Alcalá del Valle, 15.000 a Teba, 10.000 a Cañete y Setenil y 6000 a Arriate."
Bibliografía: Archivo Municipal de Ronda, Actas Capitulares, Cabildo de 27 de Marzo de 1810.


El caso es que los franceses no sólo les tocaban la moral a los serranos, sino que además les tocaban los bolsillos. Los desmanes se suceden por toda la serranía. Destacar aquí que el escudo de Algodonales es una casa ardiendo, con el lema: por la Independencia Nacional. ¿Adivinan quién prendió fuego a la casa y se pasó por la piedra a centenares de sus vecinos?
Como dije al principio, los franceses no tuvieron demasiado respeto por nada ni nadie en nuestras tierras, donde las ideas revolucionarias de legalidad, igualdad y fraternidad aún no sonaban mucho. La reacción de la brava población serrana no se hizo esperar.
Partidas de guerrilleros se echaron al monte por toda la serranía, hostigando al enemigo allá por donde mostrara un punto débil. Desde todos los pueblos surgían espías para pasar información y fieros bandoleros dispuestos a destripar a cuanto gabacho se le pusiera delante.
Hay que destacar la historia del famoso cura Lobo, un guerrillero de Setenil:
"...El Obispo Lamadrid destinó a Francisco Lobo y Olid al curato de Setenil en el año 1805, Según una certificación, observó en su destino la mejor conducta, predicó el evangelio y practicó los cultos que su ministerio exigía. Incluso se hizo dueño de la voluntad de la feligresía. Llegó la Guerra, y Lobo se negó a obedecer cualquier orden que no viniera de la Junta Suprema de Sevilla. Apenas supo el guerrillero que en Ronda se encontraba José I, intentó sublevar a Setenil, Olvera, Torre-Alháquime, Osuna, Alcalá del Valle y otros pueblos. Supo que una partida de dragones había salido hacia Olvera, y cque se hallaba cerca de Acinipo, por lo que convocó a los serranos y se presentó en aquellos parajes para enfrentarse a ellos. La sorpresa del ataque facilitó que muchos murieran y otros llegaran a Ronda huyendo hasta las afueras de la ciudad. presas del pavor, los franceses evacuaron la ciudad. Al regresar los franceses a Ronda, Lobo ideó un plan para apoderarse de un cañón que el general Horacio Sebastiani enviaba. Reclutó a vecinos aptos para las armas y se enfrentaron a los franceses, cerca de la Venta de Parchite. El socorro de un destacamento de dragones fustró el plan del cura Lobo, que no dejó de fraguar guerrillas hasta que se estableció en Olvera una fuerte guarnición. Los franceses proclamaron una orden de captura contra Francisco Lobo, ofreciendo una recompensa a quién lo entregara vivo o muerto. La prudencia encaminó al eclesiástico a buscar refugio en Gibraltar. Regresó en 1813, y recibió una acogida entusiasta por parte de su feligresía ( es decir, por los setenileños), en la cual permaneció hasta que fué promobida al curato de Estepona. EN 12 de Agosto de 1815, el Ayuntamineto de Setenil hizo constar en sus acuerdos todos los méritos realizados por el cura Lobo y que han servido de fuente a este informe."
Bibliografía: Pascual, P.,OP.Cit
Tengo la duda si es este primer encuentro de las partidas setenileñas con los dragones cerca de Acinipo es donde fue herido Rocca. No lo se. creo recordar que en el relato se habla de un paraje parecido al que hoy serían Los Escarpes del Río Trejo, además de tratarse Húsares y Dragones de cuerpos muy diferentes, pese a pertenecer ambos a la caballería Imperial. Pese a la crueldad de la que hablan estos afectados oficiales galos, los lugareños sólo defendían lo que ellos creían que era justo: sus casas, sus haciendas y sus sagradas costumbres, y que él mismo salvó su vida por pedir confesión tras su captura por los guerrilleros, siendo curado de sus heridas y libertado más adelante.
Recomiendo encarecidamente la lectura del texto del cual he sacado estos extractos. No puedo poner un enlace directo, pero pinchad en Googlee los datos de la bibliografía y acceder sin ningún problema. A mi me parece conmovedor leer como estos abuelos de nuestros bisabuelos le plantaron cara al mismísimo Napoleón y se las hicieron pasar canutas al más poderoso ejército del mundo. (siete u ocho generaciones nos separan de estos valientes). Así mismo podemos volver a admirar los grabados de Goya titulados "Los Desastres de la Guerra", lo cual nos da una idea muy certera de lo dura y cruenta que llegó a ser esta contienda.
Se dieron en esta guerra grandes batallas, como la de Bailén, y una constitución a las que los gaditanos llamaron La Pepa, de clara inspiración liberal. Tristes ilusiones de un pueblo que quizás no estubiera aún preparado para la libertad.

Bibliografía:
Revista BAETICA, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UMA: "Vida Cotidiana en Ronda durante la Ocupación Francesa", ponencia presentada por la Dra. Marion Reder Gadow en el curso: Ocupación Francesa de Ronda y su Serranía, en los Cursos Universitarios de Verano organizados por la UMA y Fundación Unicaja en ronda del 28 de Junio al 1 de Agosto de 2003. coordinados por el profesor Emilio de Diego.

El Húsar. Arturo Pérez reverte. 1983

lunes, 9 de febrero de 2015

Moros y cristianos en Setenil


Bueno amigos, quizás les deba a todos ustedes una disculpa por ausentarme más tiempo del debido de estas páginas. Los que me conocen saben que ando metido en asuntos que requieren de mi atención más tiempo del que me gustaría, pero reconozco que no debería abandonar estas tierras de "Setenil Rural" en las que juntos hemos pasado momentos tan placenteros.
Me he vuelto animar por esto del "Villa entre culturas", un evento de corte festivo que trata de representar una especie de recreación histórica de "moros y cristianos", con toma de la villa por los Reyes Católicos incluida, independientemente de que la conquista de Setenil fuera en Septiembre y evidentemente toda venta de convivencia idealizada entre culturas sería injustificada ya que por estas tierras lo que hicieron unos y otros fue quitarse el pellejo mutuamente.
Al margen de estos dislates históricos, los actos que cogerán todo el puente del 28 de febrero, tienen muy buena pinta, y pueden servir de acicate para que Setenil se sume al carro de este tipo de eventos culturales, como ya vienen haciendo desde hace décadas pueblos de nuestro entorno, y como quedó demostrado con la defensa de sus recreaciones históricas en la Feria Internacional de Turismo de Fitur por parte de localidades como Algodonales, El Bosque, Benamahoma y Grazalema.
Cierto es que Setenil, como siempre, parte con retraso, pero creo que es un buen momento para iniciar el camino.
Desde Setenil Rural animamos a la realización de este tipo de eventos y mostramos todo nuestro apoyo a la Concejalía de Fiestas de nuestra localidad para que el "Villa entre Culturas" sea un verdadero éxito.

P.D: Por cierto, si tienen ocasión guarden el cartel destinado al efecto. Una auténtica preciosidad.

En Setenil Rural, por nuestra parte, nos sumamos a los actos realizando una recopilación de diferentes episodios donde se narra esta "convivencia" entre moros y cristianos en Setenil, la vida en la frontera, las razias, las incursiones y cabalgadas, algunas lejanas batallas que nos ponen en situación hasta la toma definitiva de la villa por Los Reyes Católicos en 1484. Por aquí desfilan personajes como El Gran Capitán, alguno de los Cordis, Nicolás de Popielovo y por supuesto los televisivos Isabel y Fernando.
Pues nada amigos, espero que disfrutéis estos días del "Villa entre Culturas", y por favor, que no le demos muchas patadas a los libros de historia.

¡Salud amigos!

Para saber más sobre moros y cristianos en Setenil Rural:

Setenil en el Semanario Pintoresco Español. Setenil Rural. Noviembre 2012
Setenil en la obra "La Guerra en la Historia". Setenil Rural. Abril 2012
Las huestes de Setenil en la Batalla de Lopera. Setenil Rural. Febrero 2012
Setenil en "La Consolatia de Castilla" de Juan Barba. Setenil Rural. Diciembre 2011
La vida en la Frontera (I). Juan Ponce de León, 2º Marqués de Arcos. Setenil Rural. Septiembre 2011
La vida en la frontera (II). Las treguas de 1450. Setenil Rural. Setiembre de 2011
Apuntes sobre la historia de Setenil. El destino de los moros setenileños. Septiembre de 2011
Apuntes sobre la historia de Setenil. Nicolás de Popielovo, un caballero andante en Setenil. Setenil Rural. Septiembre 2011
Apuntes sobre la historia de Setenil. El aspecto ideológico en la conquista cristiana. Setenil Rural. Agosto de 2011
La Batalla de Las Fuentes del Guadalate. Setenil Rural. Julio 2010
La conquista de Setenil por los Reyes Católicos. Setenil Rural. Marzo de 2009
La vida en la frontera. Setenil Rural. Febrero 2009
El Cordi, alcaide de Setenil. Setenil Rural. Febrero 2009
El Romance de Fernandarias. Setenil Rural. Febrero 2009
Isabel y Fernando. Setenil Rural. Septiembre 2012
Batalla entre moros y cristianos. Cantigas Alfonso X El Sabio

Cabalgada de la caballería musulmana. Cantigas Alfonso X el Sabio

Excelente de oro con las efigies de Isabel Y Fernando

Rendición de Granada de Francisco Pradilla


Representación de la toma de Setenil en la sillería de la Catedral de Toledo
 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Setenil con Miguel, ¿Un final feliz? (2)

Rosario Ordóñez, con su hijo Miguel. A la izquierda, la comunicación oficial del Ayuntamiento de Setenil en la que se le deniega la instalación de un elevador en su vivienda. Rosario Ordóñez, con su hijo Miguel. A la izquierda, la comunicación oficial del Ayuntamiento de Setenil en la que se le deniega la instalación de un elevador en su viviendaDetalle del proyecto del elevador presentado al Ayuntamiento de Setenil. La estructura desmontable que aparece en el centro iría por el exterior de la vivienda, en el comienzo del ensanche de esta amplia calle. La estructura de la casa hace muy complicada y costosa la instalación de un ascensor interior. Detalle del proyecto del elevador presentado al Ayuntamiento de Setenil. La estructura desmontable que aparece en el centro iría por el exterior de la vivienda, en el comienzo del ensanche de esta amplia calle. La estructura de la casa hace muy complicada y costosa la instalación de un ascensor interior.
MIRIAM RUIZ ORDÓÑEZ
miriam
      Con esta carta abierta me quiero dirigir en nombre de mi familia a todos los vecinos de Setenil que nos han ayudado en nuestro empeño de colocar un elevador exterior para facilitar la movilidad de mi hermano Miguel. No sólo para mostrar de nuevo nuestro agradecimiento, sino también para informar de la situación actual del proyecto, que ha sufrido un vuelco en la última semana. Hace tan sólo unos días, Miguel regresaba del Hospital de Ronda después de 21 días ingresado por una grave crisis respiratoria que nos hizo temer por su salud. Cuando apenas nos hemos recuperado del susto médico, la alegría del alta hospitalaria se ha visto empañada por la nueva barrera a la que nos tenemos que enfrentar: una barrera burocrática.
Hace tres años que mi madre, con la colaboración de muchísimos vecinos y asociaciones, comenzó la recogida de tapones para recaudar los fondos que requiere la instalación de un ascensor que facilite la movilidad de mi hermano. La celebración del Festival “Setenil con Miguel”, al que se sumaron prácticamente todos los vecinos, comercios, colectivos, hermandades, partidos políticos y el Ayuntamiento, aceleró este objetivo. Se logró una recaudación de 16.900 euros, una cantidad con la que se puede cubrir la instalación del elevador exterior, que es una simple estructura desmontable de un metro y medio de diámetro que iría en el ensanche de nuestra calle (Reyes Católicos, nº 24), justo en el punto desde donde se hizo la salida de la Marcha solidaria, que recordarán todos los que estuvieron allí.
Tras valorar dos proyectos, iniciamos durante el verano la tramitación formal de la obra, que desde el Ayuntamiento de Setenil se ha derivado al Servicio de Asistencia Municipal de Olvera. Este organismo nos acaba de comunicar que deniega el permiso de la obra por ocupación de la vía pública “para uso privativo”. Nuestra sorpresa ha sido mayúscula, porque se trata de un sencillo proyecto “de quita y pon” conocido por todos, que intenta salvar una barrera física para una persona discapacitada, que no ocupa ni un tercio del espacio de cualquiera de los coches aparcados en esta misma vía, que requiere menos sitio que un velador o un kiosco.
Sabemos que esta denegación es sólo una barrera burocrática y que está en manos del Ayuntamiento de Setenil la solución administrativa. Le vamos a solicitar al alcalde, Cristóbal Rivera, una cesión temporal de ese mínimo espacio de la vía pública. Éste es un recurso habitual de la Administración para dar salida a los problemas burocráticos. La familia se compromete a quitar ese elevador cuando no sea necesario. El tiempo apremia y cada día que pasa se hace más urgente una solución. Ya hemos vencido los principales obstáculos, que eran los económicos. La familia se mantiene firme en su propósito de instalar este elevador exterior, que es la solución más razonable. Esta misma semana, el Gobierno andaluz ha aprobado la nueva Ley de los Derechos y la Atención a las personas con Discapacidad, en la que cambia el enfoque asistencial de la anterior normativa de 1999 por otro que prima los derechos de los discapacitados. Mi familia confía en la sensibilidad de las instituciones para que ese caudal de solidaridad que fue “Setenil con Miguel” tenga un final feliz y rápido, y espera que en las próximas semanas sea una realidad el elevador por el que venimos luchando desde hace años y que ha contado con el respaldo de todo el pueblo. Muchas gracias a todos. Pronto os informaremos del resultado final de nuestras gestiones.

Aspecto que presentaba la calle Reyes Católicos este último fin de semana. Al fondo a la izquierda, la vivienda de Rosario Ordóñez. La amplitud de la calle permite, como se observa en la imagen, aparcar coches a ambos lados del recorrido. Aspecto que presentaba la calle Reyes Católicos este último fin de semana. Al fondo a la izquierda, la vivienda de Rosario Ordóñez. La amplitud de la calle permite, como se observa en la imagen, aparcar coches a ambos lados del recorrido Carta del Ayuntamiento de Setenil a Rosario Ordóñez.
Carta del Ayuntamiento de Setenil a Rosario Ordóñez, mediante la cual se remite el informe al SAM de Olvera

Pincha aquí para leer la respuesta completa del Ayuntamento de Setenil

Programa definitivo de las actividades del Festival Solidario "Setenil con Miguel", el 8 y 9 de marzo Programa definitivo de las actividades del Festival Solidario "Setenil con Miguel", el 8 y 9 de marzo

Festival Solidario "Setenil con MIguel" Festival Solidario "Setenil con MIguelCamiseta oficial donada por la selección española para el Festival Solidario "Setenil con Miguel". Está firmada por todos los jugadores y el seleccionador, Vicente del Bosque, con dedicatoria especial del capitán Iker Casillas: "Para mi amigo Miguel, para Setenil, con cariño". Camiseta oficial donada por la selección española para el Festival Solidario "Setenil con Miguel". Está firmada por todos los jugadores y el seleccionador, Vicente del Bosque, con dedicatoria especial del capitán Iker Casillas: "Para mi amigo Miguel, para Setenil, con cariño
Esta misma semana, el Gobierno andaluz ha aprobado la nueva Ley de los Derechos y la Atención a las personas con Discapacidad, en la que cambia el enfoque asistencial de la anterior normativa de 1999 por otro que prima los derechos de los discapacitados.

Más información en

Orgullo de Setenil: Miguel tendrá su ascensor

La inolvidable gala de Danza Mobile en Setenil

La selección española dona una camiseta para Miguel, para Setenil


viernes, 5 de diciembre de 2014

“Setenil con Miguel”, ¿un final feliz? (Por Mirian Ruiz)



Rosario Ordóñez, con su hijo Miguel. A la izquierda, la comunicación oficial del Ayuntamiento de Setenil en la que se le deniega la instalación de un elevador en su vivienda.
Detalle del proyecto del elevador presentado al Ayuntamiento de Setenil. La estructura desmontable que aparece en el centro iría por el exterior de la vivienda, en el comienzo del ensanche de esta amplia calle. La estructura de la casa hace muy complicada y costosa la instalación de un ascensor interior.

Con esta carta abierta me quiero dirigir en nombre de mi familia a todos los vecinos de Setenil que nos han ayudado en nuestro empeño de colocar un elevador exterior para facilitar la movilidad de mi hermano Miguel. No sólo para mostrar de nuevo nuestro agradecimiento, sino también para informar de la situación actual del proyecto, que ha sufrido un vuelco en la última semana. Hace tan sólo unos días, Miguel regresaba del Hospital de Ronda después de 21 días ingresado por una grave crisis respiratoria que nos hizo temer por su salud. Cuando apenas nos hemos recuperado del susto médico, la alegría del alta hospitalaria se ha visto empañada por la nueva barrera a la que nos tenemos que enfrentar: una barrera burocrática.
Hace tres años que mi madre, con la colaboración de muchísimos vecinos y asociaciones, comenzó la recogida de tapones para recaudar los fondos que requiere la instalación de un ascensor que facilite la movilidad de mi hermano. La celebración del Festival “Setenil con Miguel”, al que se sumaron prácticamente todos los vecinos, comercios, colectivos, hermandades, partidos políticos y el Ayuntamiento, aceleró este objetivo. Se logró una recaudación de 16.900 euros, una cantidad con la que se puede cubrir la instalación del elevador exterior, que es una simple estructura desmontable de un metro y medio de diámetro que iría en el ensanche de nuestra calle (Reyes Católicos, nº 24), justo en el punto desde donde se hizo la salida de la Marcha solidaria, que recordarán todos los que estuvieron allí.
Tras valorar dos proyectos, iniciamos durante el verano la tramitación formal de la obra, que desde el Ayuntamiento de Setenil se ha derivado al Servicio de Asistencia Municipal de Olvera. Este organismo nos acaba de comunicar que deniega el permiso de la obra por ocupación de la vía pública “para uso privativo”. Nuestra sorpresa ha sido mayúscula, porque se trata de un sencillo proyecto “de quita y pon” conocido por todos, que intenta salvar una barrera física para una persona discapacitada, que no ocupa ni un tercio del espacio de cualquiera de los coches aparcados en esta misma vía, que requiere menos sitio que un velador o un kiosco. 
Aspecto que presentaba la calle Reyes Católicos este último fin de semana. Al fondo a la izquierda, la vivienda de Rosario Ordóñez. La amplitud de la calle permite, como se observa en la imagen, aparcar coches a ambos lados del recorrido.
 
Sabemos que esta denegación es sólo una barrera burocrática y que está en manos del Ayuntamiento de Setenil la solución administrativa. Le vamos a solicitar al alcalde, Cristóbal Rivera, una cesión temporal de ese mínimo espacio de la vía pública. Éste es un recurso habitual de la Administración para dar salida a los problemas burocráticos. La familia se compromete a quitar ese elevador cuando no sea necesario. El tiempo apremia y cada día que pasa se hace más urgente una solución. Ya hemos vencido los principales obstáculos, que eran los económicos. La familia se mantiene firme en su propósito de instalar este elevador exterior, que es la solución más razonable. Esta misma semana, el Gobierno andaluz ha aprobado la nueva Ley de los Derechos y la Atención a las personas con Discapacidad, en la que cambia el enfoque asistencial de la anterior normativa de 1999 por otro que prima los derechos de los discapacitados. Mi familia confía en la sensibilidad de las instituciones para que ese caudal de solidaridad que fue “Setenil con Miguel” tenga un final feliz y rápido, y espera que en las próximas semanas sea una realidad el elevador por el que venimos luchando desde hace años y que ha contado con el respaldo de todo el pueblo.
Muchas gracias a todos. Pronto os informaremos del resultado final de nuestras gestiones.

Mirian Ruiz Ordóñez

sábado, 1 de noviembre de 2014

Historias desde el otro lado. (Especial Fiestas de Todos los Santos y Difuntos . Reedición)


Vivo en un barrio de Setenil que queda lejos del pueblo, aunque está situado en la parte más alta y antigua. Es tranquilo y soleado y un muro blanco de piedra rodea todo el recinto. Las calles son rectas, las parcelas ordenadas y los jardines siempre lucen arreglados y llenos de flores. Una bonita cancela de hierro sirve de portal de entrada.
Queda este barrio como digo lejos del pueblo, junto a una vieja ermita medieval y rodeado de olivos que retuercen sus troncas en la tierra pedregosa. No se podía haber elegido un lugar más adecuado para construir la urbanización.
Los vecinos van llegando poco a poco y se instalan solos o junto a familiares que ya viven aquí, aunque el primer día vienen acompañados de mucha gente que se despide de ellos como si nunca más los volvieran a ver. Luego quizás se acercan de visita, traen regalos, flores generalmente, conversan con ellos un ratito, pasean, visitan a otros vecinos y se marchan. Pese a todo el barrio es tranquilo, muy tranquilo. Sólo la cotidiana actividad del señor de mantenimiento, con sus trapicheos y sus cosas, quebranta el silencio de nuestra vecindad.
En este barrio hay pocas fiestas, pero tenemos una muy sonada. A principios de Noviembre, en pleno otoño, el barrio se llena de gente que viene a visitar a sus familiares con flores, muchas flores que adornan las fachadas de nuestras pequeñas casas. Se dan misas, se pasea por las rectas avenidas, se conversa, se ríe y a veces se llora. Para estas fechas incluso vienen personas que están fuera de Setenil, algunos llegan en taxi, pero es muy común ver a los hijos que traen a señoras mayores. Es un día muy alegre que viene a romper la monotonía de los días en el barrio. Luego, tal como han venido se van, dejando las calles llenas de papeles, plásticos y toneladas de flores que se pudrirán al sol durante los próximos días.
Algunos vecinos del pueblo se quejan de que después de nuestra fiesta, cuando corre el viento de poniente, baja un desagradable olor a flores putrefactas y nos echan la culpa a los que vivimos aquí, pero nosotros no tenemos la culpa, nadie nos ha preguntado si queremos estos regalos o no. Por lo pronto, a mí siempre me ha gustado el vino, ¿porqué no me traen un par de botellitas? Tinto o blanco, me da igual, o una guitarra a la señora de arriba, que tan bien la tocaba cuando moza. El vecino del ático sin embargo adora a las mujeres y durante esta fiesta es la persona más feliz del mundo, pues junto a su puerta pasan chicas de toda condición; muchas señoras mayores, algunas estupendas, muchachitas veinteañeras, rubias y morenas, en fin, que mi vecino vive estos dos días con mucha alegría y espera la fiesta durante todo el año con suma expectación. Siempre fue un Donjuán.
En nuestro barrio también hay clases; la mayoría vivimos en pequeños adosados, pero luego hay mansiones donde viven familias enteras, que aunque al principio parecen un poco estirados en realidad tienen buen trato y la relación es amigable. De hecho, personas que cuando vivían en el pueblo eran enemigos irreconciliables y se llegaron a hacer cosas terribles, al mudarse dejaron atrás sus rencillas para convivir en paz y armonía. Bueno, ¿Qué decir lo de un matrimonio que se odiaba sobremanera y ahora no se separan ni a sol ni a sombra? Algo especial tendrá este sitio pienso yo.
Supongo que si eres de Setenil conocerás el camino, si no es así, sólo tienes que mirar a la parte más alta del pueblo, por donde el Peñón de los Enamorados, y localizar unos cipreses negros que con su punta parecen señalar al cielo azul. Son altísimos y se ven casi desde cualquier punto. Por estas fechas dan unas bolitas que al secarse parecen pequeñas carabelas que cogen los niños para jugar.
Llevo ya algunos años en este lugar, me gusta, es tranquilo, tiene buenas vistas, vecinos agradables y no hay problemas de aparcamiento, no me quejo, pero en los días de fiesta, cuando desde nuestras casas se oye la música y el jolgorio de la gente de abajo, no dejo de acordarme de cuando vivía en el pueblo, cuando era un niño que corría por las calles jugando al fútbol o a palos, cuando de muchacho perseguía a las niñas con los amigos, cuando me enamoré, cuando disfrutaba en Semana Santa o la Romería, ¡ah! tomar una cerveza en las Cuevas durante las tardes de verano, en fin, qué decirles. Es entonces, en estos momentos que me da por recordar, cuando me invade una nostalgia infinita y echo de menos mi viejo barrio, mi antigua calle con sus problemas de aparcamiento, el ruido y a mi gente... ¡Cuánto añoro a mi gente! ...y es que en el fondo soy un sentimental.

Dedicado a todos los amigos y paisanos que nos han dejado este año.

Enlace: Historias desde el otro lado. (Especial Fiestas de Todos los Santos y Difuntos)
Setenil Rural. 26 de Octubre de 2010
Dibujos: El Bueno de Cuttlas. Por Calpurnio.

 



lunes, 6 de octubre de 2014

Domingo; In memoriam



A la memoria de Domingo, un hombre bueno que tenía un bar en la Calle Ronda.

"Ancá" Domingo: Un bar de Setenil. (Reedición. 26 de abril de 2010)
La era de la informática, el boom electrónico de los ochenta estaba aquí. Domingo, antiguo propietario del Casino de Setenil abre su bar en la Calle Ronda, y en una salita que daba al río planta la primera sala de videojuegos del lugar, con cinco o seis maquinitas que si bien entonces eran lo máximo, hoy son capaces de hacerle saltar a uno las lágrimas de pura nostalgia. Hablo del “comecocos”, “los marcianitos”, “el frontón” y otras reliquias que forman parte con derecho propio del salón de la fama del entretenimiento.
Pronto este nuevo asunto nos fue quitando tiempo de nuestras correrías campestres, para alivio del bicherío local, y términos como “game over” e “inser coint” comenzaron a formar parte de nuestro vocabulario.
El bar de viejos de Domingo se fue llenando de niños de todo el pueblo que no sólo acudían a echarse unos jueguecillos, sino también a reunirse y pasar el rato en compañía de niños de otros barrios. Domingo incluso compró un cartel donde ponía: “Bar mis niños”, que pronto fue roto de una pedrada por alguna de esas adorables criaturitas a las que tanto quería. Nada le importaba esto al bueno de Domingo, como tampoco que le robaran chucherías y polos de la nevera, ni que le quitaran la llave de las máquinas, le hicieran una copia, buscaran el mecanismo de dar partidas y se regalaran cien jugadas del tirón. Nada de esto le importaba, aunque según me confesó no hace mucho algo sospechaba, y sabía incluso de quien podía tratarse, aunque nunca quiso denunciar el caso y mucho menos prohibirle la entrada a nadie.
-¡Bah! Eran niños traviesillos, pero nada más.La verdad es que éramos malos, quizás porque nuestro anfitrión era más bueno de la cuenta.
Eran pocos los que le echaban monedas a las máquinas, pues al tener las llaves, las partidas salían gratis. Recuerdo como algunos tenían tanto vicio con el "comecocos", que eran capaces de completarse todos los niveles con los ojos cerrados ya que se sabían los movimientos de memoria. Nuestro primer vicio insuperable: La ludopatía lúdica, sin dinero de por medio, sólo el hombre (perdón el niño) frente a la máquina.
Así pues, nuestro amigo Domingo contribuyó a que tomáramos un primer contacto con el mundo de la tecnología y a que nos relacionásemos con otros chiquillos, cumpliendo el papel de antesala de la adolescencia, ese lugar necesario para aquellos que ya no éramos tan críos.
Domingo ya está jubilado, pero hasta no hace mucho nos gustaba ir a ese viejo bar, tomarnos un café (el mejor del pueblo) y charlar de cosillas intrascendentes con el dueño. Todavía conserva la salita con alguna máquina que quizás el proveedor olvidó de retirar. El, con su finísimo sentido del humor, nos contaba algún chascarrillo y nosotros le contábamos las traperías que le hacíamos:
-pues si que erais malos joder, sí que erais malos.
Domingo, que lo ha visto todo detrás de una barra en el antiguo Casino o en su bar, atesora en su cabeza mil y una anécdotas, reales o inventadas, que forman parte de la memoria viva de Setenil.
 
Las cosas de Domingo. (Reedición8 de septiembre de 2010)
 
Local tradicional y bien ubicado, de clientela fija con propietario conocido y de trato afable, resultaba el bar de Domingo parada inevitable para aquellos que bajaban muy de vez en cuando al pueblo para una fiesta o por cualquier otro evento extraordinario, y que no perdían ocasión de tomarse un buen café y saludar a alguno de sus clientes, casi todas gentes dedicadas al campo y sus labores.
Así, en cierta ocasión, siete residentes en alguna aldea rural cercana se asomaron a Setenil para asistir a un conocido velatorio. Los hombres, apostados en la barra, serios y circunspectos se pidieron un colacao cada uno; siete colacaos para siete labradores, y dieron buena cuenta de tan nutritivo brebaje. Uno de los clientes pagó la cuenta, y acto seguido uno de sus compañeros solicitó a Domingo otros siete colacaos. El siguiente paisano, sintiéndose aludido mandó servir otra ronda y así hasta seis colacaos.
Domingo cuenta este suceso con mucha guasa, y recuerda como después de beberse seis colacaos cada uno, aún quedaba uno del grupo que no se decidía a llenar; uno chiquitito que estaba en la punta y hablaba poco. Este ya no llena. Seguro.
El buen hombre no se decidía. Nervioso y sin dejar de mirar al camarero y los vasos vacíos coge aire, levanta el dedo y pide con fuerza otros siete colacaos. Nada, que el chiquitito también llenó. Así que los siete hombres del campo, con siete colacaos cada uno en el pellejo salen del bar de Domingo. Ignoro si esto aconteció antes o después del entierro.
Lo del Tito de Arriate ronda quizás el absurdo, casi el surrealismo más absoluto cuando nos imaginamos los diálogos de estos dos personajes. El Tito era un señor vecino de Arriate, algo bebedor y malencarado, con mucha palabrería y disloque que era objeto de guasa y chanza por parte del personal. De vez en cuando se dejaba caer por Setenil, se tomaba unas copas en un par de sitios hasta que armaba la zapatiesta y era despachado cortésmente del lugar. En la puerta del bar gritaba desaforado contra el atropello y la injusticia a la que era sometido gritando; ¡¡que yo soy El Tito de Arriate, amigo del obrero valiente y enemigo del terrateniente fascista!!.
Un buen día en el que el Tito andaba con una copita de más y se dedicaba a molestar a la tranquila clientela del bar, Domingo se vio en la obligación de echarlo a la calle, que pienso yo que muy pesado se tuvo que poner el arriateño para que Domingo actuara de esa manera. El caso es que echándolo por la puerta de la Calle Ronda el borrachín vuelve a entrar al bar por la puerta de la Parada ante la extrañeza del personal. Tranquilo aunque indignado, el Tito se queja de los malos modos y el genio del dueño del bar de al lado, a lo que el bueno de Domingo le interpela: Desde luego que si, que ese hombre del bar de al lado es un malaje. Ande, entre usted en este bar que aquí le atenderemos con gusto. Muy posiblemente hasta le invitara a uno de sus famosos cafés.
De cafés buenos que decir que no sepamos todos los que los probamos, que tenían fama hasta fuera del pueblo y que eran el orgullo de Domingo; cargaditos, muy cargaditos, capaces de resucitar a un muerto, y si no que se lo pregunten al Chamusquino, que por vivir en la Campiña y carecer de vehículo, sólo se llegaba al pueblo una vez en semana y se tomaba siete cafés de un tirón, uno por el día presente y los otros seis por el resto de la semana en que no pudo tomarlos. Quizás Domingo fuera un poco exagerado, pero él contaba estos sucesos como algo normal y corriente, cosas que pasan en el día a día.
Tenía este bar un cliente asiduo muy desastrado y malhumorado, que por corto de vista vendía cupones de la Once. De vez en cuando este vendedor, alto y corpulento, también se abandonaba en brazos de Baco y liaba la marimorena en la barra, y Domingo, hombre poco dado a la violencia, cerraba las ventanas y apagaba las luces, con lo que el cuponero no podía ver nada y se quedaba desvalido como un cachorrillo. Entonces suplicaba a Domingo que encendiera las luces y le prometía que se portaría bien. Mas sabe el diablo por viejo que por diablo.
Después de algunos años, destinado en otro pueblo, el vendedor de cupones regresó a Setenil con un porte aseado y elegante, operado de la vista y de los brazos de una guapa mujer. Desahogado del lastre de las dioptrías, se llegó a saludar a su amigo con el que divertido recordaba lo mal que lo pasaba cuando le apagaba la luz y todo quedaba en tinieblas.
Dejo para otra ocasión el asunto de la máquina de pistachos, en la que intervinieron dos buenos amigos y cuya escenificación está en proceso de corrección y autorización, faltaría más. Crimen y castigo podría ser un buen título para esa entrada, pero no adelantemos acontecimientos.
Como ustedes ya habrán comprobado, el bueno de Domingo es un personaje inevitable y reiterativo de este blog, porque como ya dijimos en otras entradas, es una persona entrañable para varias generaciones de setenileños que frecuentábamos su casa. Suyas son muchas de las anécdotas más celebradas y comentadas en cualquier reunión, y en esta entrada de hoy me he propuesto contar algunas de ellas. Sirvan estas líneas de homenaje para nuestro amigo.
 
Os recomiendo que accedáis a los enlaces para leer las historias junto a los comentarios sobre Domingo de los amigos de este blog:

"Ancá"Domingo; Un bar de Setenil,  Setenil Rural. 26 de abril de 2010
 Las cosas de Domingo Setenil Rural 8 de septiembre de 2010

En este último enlace, Domingo aparece en una historia junto a otro entrañable personaje que se nos fue hace poco, Juan Solano.

La feria de la crisis. Setenil Rural. 10 de agosto de 2010

jueves, 18 de septiembre de 2014

Cumpleaños feliz

 
Bueno amigos, hoy es mi cumpleaños y he sacado del cajón una fotografía de hace unos añitos. El ceporrete que mira la tarta con aviesas intenciones soy yo.
Por cierto, en la foto no está mi hermana María José. Por ahí andaría haciendo alguna trastada.
¡Salud a todos! 
 
 

martes, 9 de septiembre de 2014

Una familia de Setenil


En la plácida tranquilidad de una noche de verano esta familia setenileña se dispone para la cena. De pie María Teresa y Filo, las dos mocitas casaderas de la casa junto a Manuel Isidro, el hermano pequeño que ya está hecho todo un tiarrón. Asomando la cabecita su primo Francisco Porras. Sentados Josefa Racero, casada con un pariente que se encuentra ausente en América, y los dueños de la casa, Isabel, con el delantal de ama de casa, y José, en el centro, cazo en mano como un cayado totémico delante del perol, el jefe del clan, la figura patriarcal que provee a la familia del sustento diario.
Posiblemente posaran antes de la cena para mandarle un recuerdo al pariente ausente o quizás para el hijo mayor que ya andaba haciendo las Europas. Luego se dispondrían todos en torno a la mesa y el padre daría gracias a Dios por los alimentos que iban a recibir.
Abajo, el río, como si lo estuviéramos viendo, el puente de piedra, la calle Triana, El Carmen y los tajos. El sonoro croar de los ramos y el eterno rodar de los cantos. Aromas a pimientos fritos y puchero ... el espacio escénico de una obra intemporal, la cadencia rítmica de sonidos inmutables, el impacto químico, nostálgico e insondable de la memoria.


Septiembre

Entra septiembre con los aires cambiados, como dudando si soplar de solano o poniente, si húmedo o seco, indeciso y vacilante, ronco y áspero a estas alturas de verano, huérfano ya de rijosas albercas y barbacoas nocturnas.
Viene septiembre para marcar un año nuevo, que el noveno mes no es más que eso, el primero de los doce, la treintena de los propósitos y la expectación de las ilusiones. Se acaban las vacaciones y los colegios abren sus puertas, el atraco anual de los cuadernillos escolares, ese derecho de pernada disfrazado de bases imponibles y porcentajes que viene a ser el IBI… En septiembre se coge la uva y la viña se vuelve granate, se ara el rastrojo, se abandonan las pueblas y se reza para que las aguas no se hagan de rogar.
Septiembre es el noveno, y sin embargo parece el primero de los doce, con sus aires revocados y sus aromas a rancio y añejo. En la madrugada puedes oler el cambio, a rocío y blandura, a pasto mojado, a fruta putrefacta. Ya los pájaros grandes abandonan el nido de sus padres dibujando acrobacias en los cielos azules y las golondrinas se alinean en los cables de para emprender al unísono su viaje africano.
Aún es verano y el sol arde implacable, pero cada mañana te levantas con la ensoñación de que en el trasunto de ese día llegará el cambio.

¡Salud amigos!

sábado, 23 de agosto de 2014

Una correspondencia muy taurina. (Reedición)




Tío y sobrino, una bonita amistad y una afición común a la fiesta nacional. No sabemos quién es el primero que le envía la foto al otro, ni siquiera si una postal responde a la otra inmediatamente. Lo más seguro es que recibida por el tío la imagen de su sobrino disfrazado de esa guisa, tocado con montera y envuelto en el capote de paseo, este rebuscaría en los cajones un antiguo retrato de cuando hizo la mili para enviársela.
Toro negro azabache, bien armado y con trapío. El pase de pecho de impecable factura. Lo cierto y seguro es que ambos son los autores y destinatarios de esta especie de disparate.
En la primera, escrita en Pamplona a una semana de iniciados los San Fermines, ¡ojo! el protagonista con pañuelo al cuello, leemos lo siguiente:

"Se prohíbe reírse, peligra la vida del artista.
El que lo coja, para él y el que lo vea que se calle.
Con mucho cariño para mi tío José Villalón
Fdo: Alonso Tornay
Pamplona a 15 de Julio de 1955"



Su tío José, que no quiere ser menos, le responde:

"En prueba de mis últimas actuaciones, te mando esta foto,
pensando en volver otro día para que aprecies el valor de tu tío.
Fdo: José Villalón Ramírez"
Con guiños de complicidad que quizás sólo ellos conocían, estos dos setenileños compartían parentesco, una entrañable amistad y, además de su afición a los toros, mucha guasa y la sangre muy gorda. ¡Dos tíos flamencos!

Nota:
Alonso Tornay era sobrino de  Isabel Tornay Mariscal, esposa de José Villalón y hermana de Diego Tornay, importante miembro de Izquierda Republicana exiliado en Colombia.
Alonso, junto con sus hermanas Mª Teresa y Conchita, se crió en La Viña Alta, la casa de sus abuelos, sin su padre, ausente después de la guerra y su madre muerta prematuramente.
La amistad entre sobrino y tío político resulta de lo más entrañable, como el propio Alonso me contaba años después de la muerte de José,  mi abuelo.

Entrada publicada el 29 de abril de 2012.