miércoles, 30 de enero de 2013

Francisco Pérez Reina: Un republicano setenileño

La casualidad ha querido que mientras le seguíamos la pista al republicano setenileño Francisco Pérez Reina, tuviéramos noticia de este documento publicado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes donde en su calidad de presidente de la asociación obrera vinculada a la UGT “El Porvenir”, felicita al mismísimo Francisco Largo Caballero tras su excarcelación.
La carta hay que entenderla en el contexto de los hechos de la Revolución de Asturias y los sucesos posteriores, donde muchos de los líderes de los partidos de izquierda que participaron en la revuelta fueron encarcelados por el gobierno republicano.
Así reza la efusiva misiva:
UGT.
Sociedad de Trabajadores de la Tierra
“El Porvenir del Obrero”
Setenil (Cádiz)
Setenil 1 de Diciembre de 1935
Al camarada Francisco Largo Caballero Estimado camarada; sabemos por la radio y la prensa, su libertad mal quitada desde luego, y al dar la noticia la radio no puede imaginarse con cuanto júbilo fue acogida por los afiliados de esta organización. Ahora le vamos nosotros a decir lo que V. nos reitera con mucha frecuencia: ¡A trabajar! Mucho y fuerte por nuestra causa y la de todos los esclavos. En nombre de esta organización de que soy secretario, le mando un abrazo de todos sus afiliados y mío, por recobrar su libertad. Hágalo extensivo al camarada Jiménez Asua, por su brillante defensa para la que V. le designó.
Firmado: Francisco Pérez Reina
Fuente; Archivo Histórico Nacional.
F.C. Causa General 837, exp. 1 Nº 58 Archivos Estatales. Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
Como podemos comprobar, la carta está archivada dentro de la documentación de la Causa General, proceso que durante décadas sirvió a la justicia franquista para encausar y procesar a los vencidos en la Guerra Civil.
En breve y gracias a su nieta Antonia, conoceremos más datos de Francisco Pérez Reina, su actividad sindical en Setenil, sus hijas Germinal y Libertad, su huida a Málaga y la tragedia de la devandá republicana por la carretera de Almería hasta su exilio definitivo en Portugal. Una trágica y emotiva historia que nos llevará a conocer mejor aquellos terribles años en Setenil y España.
Para saber más: Francisco Largo Caballero. Wikipedia.

 

lunes, 28 de enero de 2013

Olimpiada solidaria

Olimpiada Solidaria a beneficio de nuestro amigo Blas

Otra historia de bandoleros en Setenil


Cencerrito. Foto cedida por un sobrino nieto del bandolero a un paisano nuestro.

En alguna otra ocasión hemos hablado en este blog de la obra y milagros de Cencerrito, alegre e indómito bandolero que ejerciera sus labores por los pueblos y campos de Andalucía la Baja allá por las postrimerías del siglo XIX. Quedó claro en aquel repaso a su vida que Cencerrito era tan setenileño como los tajos que lo vieron nacer, condición esta que sacaba a relucir con pedantería y orgullo en cualquier fechoría en la que se viera envuelto.
Prueba de su origen es sin duda la devoción del bandolero por el Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Setenil, hecho que queda constatado por esa anécdota que no por vieja deja de ser desconocida para la mayoría, de haber portado en alguna ocasión esa sagrada imagen en la procesión del Silencio.
Corría la última década del siglo XIX, no sabemos el año exacto del suceso, pero sabiendo que Cencerrito murió en 1894 más o menos nos podemos ubicar temporalmente. Imaginamos esa procesión bajando el Jueves Santo desde la ermita de San Sebastián en busca de la Iglesia de la Encarnación. El rito, la esencia, la liturgia de la ceremonia no debía de ser muy diferente a la imagen que podemos ver hoy día, pero el escenario de ese Setenil del siglo XIX sumido en la más absoluta oscuridad, iluminado únicamente por la tenue luz de la luna llena nos permite evocar la atmósfera más evocadora y primitiva.
En algún lugar del recorrido, un hombre formido y con el rostro tapado se acerca a alguno de los portadores de la cruz. Con voz segura y gesto amenazante lo invita a que le ceda su lugar, cosa que el atemorizado portador realiza de mala gana. Como todos sabemos, portar la cruz del Cristo en la procesión del Silencio es privilegio que, por una razón u otra, detentan algunas familias en Setenil, tradición que se transmiten de padres a hijos y que salvo contadas excepciones se mantiene inalterable. Así pues, ceder el puesto en la cruz a un extraño no deja de resultar una anomalía. El caso es que el enmascarado portó ese año al Cristo durante gran parte del recorrido mientras el legítimo cargador le seguía de cerca malhumorado pero resignado.
Al llegar a la iglesia y tras la preceptiva ceremonia religiosa, el penitente usurpador se dirigió a ese que le cedió su puesto y tras quitarse el antifaz le pregunta:
¿Acaso no me conoces? Soy Cencerrito, el bandolero.
Imaginamos la cara de estupor que pondría el pobre hombre al saber quién era el enmascarado, aliviado quizás de no haber osado enfrentarse al famoso bandido setenileño, que como cuentan las crónicas, hacía honor a su oficio de pendenciero y perdonavidas.
Resulta la imagen del bandolero devoto de un cristo o una virgen tan tópica y manida como la de que se echara al monte por un asunto de faldas o la de que repartían el dinero entre los pobres, pero entre las viejas anécdotas que podemos sumar a la historia de Setenil deberíamos anotar esta, la del año en la que el bandido Cencerrito llevó al Cristo del Silencio.
No sabemos si cumpliría penitencia para expiar alguno de los muchos pecados que se le achacaban o para pedirle al Cristo el pulso firme a la hora de manejar su Winchester.
Conociendo al personaje...
Para saber más:
Cencerrito, un bandolero de Setenil. Setenil Rural

martes, 22 de enero de 2013

Lecciones de lengua de Antonia Sánchez

Comienza Antoñita su diario con algunas lecciones de gramática, lengua y ortografía. Dilucida entre las palabras “aijada” y “ahijada”, distingue entre el “ala” de los pájaros y el de los flancos con la interjección castiza: “Ala, probad que sois españoles y como tales valientes”.
Luego, para fijar conocimientos la maestra propone un ejercicio en forma de carta donde se reflejen las palabras aprendidas en la lección:
Setenil, 7 de Marzo de 1923
Srta. Dolores Domínguez.
Querida amiga, te escribo para decirte que cómo has escapado de tu viaje pues aunque recordé que a ti te tocaba habernos escrito, me he visto precisada por el mucho cariño que te profeso. Yo quisiera que hicieses el favor de preguntar a como están las aijadas pues el otro día me vino Francisca Guzmán y me dijo que hiciera el favor de preguntártelo, pues tiene varios bueyes y como necesitan muchas y aquí está muy caras.
No se si te habrás enterado de que tu tía Rosario tiene una ahijada más, pues la otra noche se bautizó y fuimos casi todas las mayores y Doña Josefa y nos divertimos mucho pues hubo baile, y nos estuvimos allí hasta el día siguiente, pues como era en el campo nos tuvimos que quedar. Sin más que decirte, recuerdos de todas las amigas y de Doña Josefa que siempre me pregunta por ti.
Tú se lo dices de mi parte á tu hermana y lo recibes de tu amiga que no te olvida
Antonia Sánchez
De esta manera tan original Antoñita aprende ortografía y aprovecha para escribir a su amiga Dolores que debe estar fuera de Setenil.
Luego sigue el diario con otras lecciones donde distingue entre un cereal que se denomina “alaga” y el verbo “halagar”, entre “alhaja”, “alaja” y “alojar”, entre "rebelar" y revelar", entre "savia" y "sabia" y otras muchas palabras.
Para finales de mayo, la niña prepara una redacción algo más interesante; las actividades en la escuela para celebrar el mes de María. En fin, imagino que las cosas normales de una estudiante rural en la España de los años veinte.



Pasado San Sebastián, patrón de esta antigua y noble Villa de Setenil, podemos decir que enero con su cuesta y todo está casi finiquitado. En medio nos ha pillado una cortita campaña de aceitunas, la visita de los amigos de lo ajeno que han robado en algunos comercios de la localidad, una ciclo génesis explosiva que es como llaman ahora a un temporal de invierno que entra por el Atlántico y alguna que otra tormenta más.
Instalada y ya sin pillarnos de sorpresa, una de las mayores crisis económicas que hemos conocido en los últimos tiempos y que amenaza con volver a mandar setenileños por esos mundos de dios a ganarse la vida. De hecho, estas navidades hemos vuelto a ver una imagen que parecía de otras épocas, la de paisanos pasando las vacaciones en su pueblo tras una larga temporada en el extranjero.
Vente pa Alemania Pepe...
Estas aguas que caen hoy y vienen cayendo en los últimos días hacen malo ese refrán que dice que enero poco agua y helaero. Fríos heladores para matar parásitos y limpiar la atmósfera que dicen los viejos. Aún así las lluvias casi siempre son buenas, que ya vendrán los meses secos donde miraremos al cielo en busca de alguna nube preñada de agua.
La inestabilidad ambiental nos deja imágenes tan bonitas como estas; Un grupo de grajillas en las secas ramas de un nogal, los dorados haces de luz que iluminan la mesa de Acinipo, densas nieblas que barren El Quinto y La Mata, la inconfundible silueta de los leonados surcando los cielos grises.
Imágenes de un invierno gris de frío y viento. Nostalgia de días tibios y azules.







lunes, 21 de enero de 2013

Aquellos vehículos de entonces





Me contaba un buen amigo que hace años, cuando era camionero, viajaba con su Pegaso cargado de frutas desde Málaga a Francia. Al tratar de cruzar los Pirineos por la frontera de Irún, una densa niebla le hizo perderse y cuando se vino a dar cuenta subía por una carretara estrecha por un puerto de montaña.
No había posibilidad alguna de girar o cambiar de dirección, su única alternativa era seguir subiendo hasta  donde le llevara el camino que, poco a poco se estrechaba y hacía más angosto. La niebla lo cubría todo, ni siquiera sabía hacia donde iba hasta que de buenas a primera entra en un pueblo. Los lugareños no daban crédito a lo que veían; ¡un camión en su pueblo! Algunos de ellos le aplaudían a su paso y él, sorprendido, se dedicó a responderles haciendo sonar el claxon de su Pegaso.
¡Como el Bahamontes me sentía, quiyo! Me explicaba, mientras con las manos hacía requiebros en el aire con un volante imaginario.
Al final llegó a una especie de plazoleta donde pudo a duras penas dar la vuelta y enfilar el camión de vuelta. Antes se bajó un momento para hablar con los paisanos que le comentaron que nunca antes un camión había subido hasta su pueblo.
Quizás  parezca algo exagerado pero me aseguran que la instantánea de arriba representa el momento en el que un camión grande  bajó por primera vez a las Cuevas. No lo sé, no parece muy antigua y conocemos a algunos de los protagonistas, pero desde luego no resulta muy habitual ver vehículos tan grandes por estas calles de Setenil.
En la otra imagen vemos a un grupo de trabajadores posar ante los vehículos de lo que parece ser una empresa de butano, quizás una marca que tuviera un concesionario en el pueblo, el caso es que resulta curioso la pose delante de coches, furgonetas y camiones en las Cuevas del Sol, calle que ya por los sesenta y setenta se había convertido en zona de almacenes y cocheras, como una especie de rudimentario polígono industrial urbano.
Aquellos vehículos representaban el progreso y el futuro desde luego, lo cual contrasta con la ancestral y primitiva imagen de un Setenil cubierto de tajos y piedras. 

miércoles, 16 de enero de 2013

Antonia Sánchez en el día de San Sebastián



Por las fechas que corren, en vísperas de la celebración del día de San Sebastián patrón de Setenil, me adentro en el diario de esta pequeña setenileña que con tanto énfasis redacta las vivencias del día de San Sebastián en aquel lejano enero de 1924.
Misa, procesión, música, cohetes, comilonas, baile y día de fiesta en definitiva. Así lo cuenta la propia Antoñita:

Setenil 24 de enero de 1924
Este día me levanté a las siete pues como era el día del patrón tenía que ir a misa. A las ocho vino la (música), la Banda Militar de Ronda para tocar en misa y en la procesión pero antes de ir a la iglesia tocaron en la puerta del Sr. Alcalde y después siguieron tocando por varias calles.
Cuando dieron el segundo toque me fui a misa con mi hermana, y cuando llegamos a la iglesia ya estaban las autoridades y el Sr. Delegado del partido. Hubo manifiesto y sermón.
Cuando terminó la misa salió la procesión con el patrón y tiraron muchos cohetes. Cuando llevaron al patrón a su ermita dio el Sr. Alcalde un banquete como es costumbre todos los años.
Después, cuando almorcé me fui de paseo con mis amigos a la carretera. Cuando se fue el sol nos vinimos a la calle Ronda y allí me estuve de paseo hasta que me fui a comer, después vinieron mis amigas y me estuve de paseo hasta que empezó el baile en el Círculo de Labradores y me fui a él. Cuando llegué estaba aquello muy animado y me divertí mucho y me vine a las once y así terminó el día del patrón en el que tanto me divertí.
Antonia Sánchez.

Esperemos que en la fiesta del patrón de este enero de 2013 podamos pasar un día casi tan divertido como este que pasó Antonia Sánchez hace casi noventa años.

¡Salud amigos!